Hipomineralización molar-incisiva - Clínica Dental Esther Cano

Hipomineralización molar-incisiva. Un problema cada vez más frecuente en el paciente infantil

Hipomineralización molar-incisivaLa Hipomineralización Molar Incisiva (HMI) es un trastorno del desarrollo dentario de origen sistémico que afecta a los primeros molares permanentes (molar de los 6 años) y a los incisivos permanentes, aunque estos últimos no siempre están afectados.

Dicho trastorno tiene una prevalencia relativamente alta, que puede oscilar según estudios entre el 2.4 y el 40%.

Se caracteriza porque los molares e incisivos afectados presentan un defecto en la mineralización del esmalte (capa externa del diente), esto da lugar a la aparición de opacidades en el esmalte que pueden ser de color blanco-amarillento o amarillento-amarronadas.  No todos los molares están afectados por igual ni en la misma extensión. Se puede dar de forma asimétrica. El momento en que ocurre la alteración y el tiempo de duración, determina la localización y severidad de dichas opacidades. Las lesiones de los primeros molares están asociadas a alteraciones de los incisivos maxilares y con menor frecuencia en los incisivos mandibulares.

¿ Por qué se produce la Hipomineralización Molar Incisiva?

La etiología a día de hoy no es bien conocida. Múltiples estudios asocian los posibles factores etiológicos con alteraciones sistémicas o agresiones ambientales durante la gestación o enfermedades acontecidas durante el primer año de vida del niño, momento durante el cual se inicia la calcificación de los molares permanentes (nacimiento) y a los pocos meses de vida el de incisivos superiores e inferiores.

Entre las causas estudiadas se encuentran:

  • Factores prenatales: episodios de fiebre materna, infecciones virales durante el último mes de embarazo.
  • Factores perinatales: prematuridad, bajo peso al nacer, parto prolongado.
  • Factores postnatales: problemas respiratorios, otitis, alteraciones del metabolismo calcio-fosforo, exposición a dioxinas por lactancia materna prolongada, alteraciones gastrointestinales, uso prolongado de fármacos antibióticos (amoxicilina), déficit de vitamina D, entre otras.

¿Cuáles son los síntomas y signos más frecuentes?

Clínicamente, los molares afectados pueden presentar una grave molestia para el niño. El esmalte afectado es  mucho más frágil  y más blando que un esmalte no afectado, además, es más poroso por lo que se puede fracturar o desprender con facilidad dejando la dentina (que es el tejido sensible del diente y  que está justo debajo) desprotegida y  expuesta. Esto dará lugar a la aparición de sensibilidad dentinaria y dolor principalmente frente a estímulos térmicos.

El cepillado también puede ser por este motivo especialmente doloroso y el niño evita la limpieza de la zona aumentando así el riesgo de desarrollar lesiones de caries. También pueden aparecer molestias al comer.

Por otro lado, al ser el esmalte más blando, la afectación por caries suele ser frecuente y la progresión de la misma más rápida de lo habitual. Además la pérdida del esmalte puede ocurrir inmediatamente después de la erupción dentaria de estos molares como resultado de las fuerzas masticatorias. Es frecuente ver a niños con molares recién erupcionados y lesiones avanzadas de caries, algunas con afección del nervio del diente.

Debido a la sensibilidad aumentada los niños con HMI suelen presentar una mayor ansiedad frente al tratamiento dental y problemas en consulta de manejo de la conducta por la elevada sensibilidad y la dificultad para anestesiar dichos molares.

En el caso de estar los incisivos afectados, se puede afectar la autoestima del niño y la interacción social.

¿Cómo tratamos Hipomineralización molar-incisiva?

La intervención temprana y las acciones preventivas para evitar el dolor y reducir el miedo del niño al dentista deberán ser el principal objetivo, para ello es necesario acudir a consulta desde edades tempranas. Muchas veces la aparición de defectos u opacidades en los segundos molares temporales puede ser un aviso o un signo de sospecha de esta patología en la dentición permanente.

Hipomineralización molar-incisiva

El tratamiento ideal para el niño es el preventivo. El objetivo será el de evitar las fracturas posteruptivas y reforzar el tejido afectado con agentes remineralizantes y desensibilizantes. Actualmente el tratamiento con

odontología minimamente invasiva utilizando materiales de última generación o materiales bioactivos como los cementos de ionómero de vidrio modificados o no con resina, permiten que el tratamiento sea más sencillo y tolerable para el niño, ya que son materiales que se adhieren muy bien al tejido defectuoso incluso en presencia de humedad, actúan como buen aislante térmico y al ser bioactivos liberan flúor, estroncio y fosfatos entre otros que refuerzan el esmalte debilitado.

El sellado de fosas y fisuras será una opción ideal para aquellos molares poco afectados donde el esmalte está intacto y los dientes presentan una sensibilidad normal.

Las restauraciones con composite pueden ser otra opción de tratamiento aunque dicho material no adhiere tan bien al esmalte defectuoso y deben ser monitorizadas regularmente en el tiempo para evitar filtraciones, fracturas o desprendimientos.

En casos muy severos, la rehabilitación del molar afectado puede realizarse con coronas preformadas de acero inoxidable, coronas estéticas de zirconio especifícas para niños, o la extracción dental, que será valorada en casos muy severos con un estudio previo de la oclusión del paciente para tomar la decisión correcta.

 

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