La Caries dental es actualmente la enfermedad crónica más frecuente de la infancia con una elevada prevalencia en preescolares españoles.

Según el Consejo General de Dentistas y la Fundación Dental Española en España el 31% de los niños menores de 6 años presenta caries y entre un 80 y 90% de las caries no ha recibido el tratamiento necesario.

Además, el Libro Blanco del Consejo General de Dentistas refleja que el 46% de los padres considera que sus hijos no tienen ningún problema de salud oral. Y es especialmente preocupante, el aumento de la caries dental especialmente en menores de 5 años, donde sólo el 32% ha ido alguna vez a revisión.

Actualmente la caries se considera una disbiosis ( o falta de equilibrio) de las bacterias que producen caries, fundamentalmente causada por el consumo de azucares, es decir, es una enfermedad “azúcar-dependiente”. Erróneamente se ha considerado que es una enfermedad genética y no es así, se sabe que para su desarrollo es fundamental un elevado consumo de azucares y una inadecuada higiene oral.

También erróneamente no se le ha dado la importancia debido a la salud de los clientes temporales, teniendo la creencia equivocada de que “no hay que tratarlos porque se van a caer”.

Los dientes de leche son fundamentales para desarrollar adecuadamente funciones como la masticación, deglución y pronunciación, mantener  una adecuada autoestima del niño y mantener el espacio adecuado de los dientes permanentes sucesores, evita problemas de pérdida de espacio y maloclusiones.

Su afectación por caries puede generar repercusiones como dolor intenso, infecciones faciales, hospitalizaciones, visitas de urgencia y problemas en el diente permanente sucesor que se está formando. Además un niño con caries en dentición temporal será probablemente un adulto con múltiples caries y restauraciones en dentición permanente.

Para mantener una boca sana desde la infancia a edad adulta recomendamos realizar una consulta al odontopediatra el primer año de vida o cuando sale el primer diente de leche (alrededor de los 6-8 meses).

Los padres llevarán a su bebe al dentista para que no tenga caries, “no para curarles”. Los consejos y el asesoramiento temprano por parte del especialista ayudarán a la familia a tener todas las herramientas para lograrlo.

La caries es una enfermedad potencialmente controlable y es por ello que tanto familias como profesionales dediquemos cada vez más esfuerzos preventivos y educativos para ofrecer la posibilidad de vivir y crecer sin enfermedades orales.

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