La lengua tiene un papel importante en diferentes funciones de nuestra boca, como la respiración, la deglución, la masticación y el habla. Pero, además de cómo la utilizamos para realizar estas funciones, también es importante prestar atención a dónde se encuentra cuando estamos en reposo.
Aunque no solemos ser conscientes de ello, la lengua pasa gran parte del día en esta posición. Por eso, mantener una postura adecuada puede formar parte de un correcto equilibrio de las funciones orales, tanto en niños como en adultos.
Cuando estamos tranquilos y no estamos hablando, comiendo o bebiendo, lo ideal es que:
La lengua no debe estar haciendo fuerza contra el paladar. Lo importante es que permanezca en una posición elevada y relajada.
Algunos signos que pueden indicar que la lengua no está adoptando una posición adecuada en reposo son:
Estas señales no significan necesariamente que exista un problema, pero cuando se mantienen de forma habitual pueden ser motivo para realizar una valoración.
En los niños, la posición de la lengua adquiere especial importancia porque las estructuras de la boca y de la cara todavía están creciendo y desarrollándose.
Una postura lingual inadecuada mantenida en el tiempo puede estar relacionada con alteraciones en el equilibrio de las funciones orales y con determinados patrones de desarrollo de los maxilares. Por eso, detectar estos hábitos durante la etapa de crecimiento permite valorarlos de forma temprana.
En los adultos, aunque el crecimiento facial ya ha finalizado, la posición de la lengua continúa siendo relevante para funciones como la respiración, la deglución y el equilibrio muscular de la boca.
Lo primero es observar nuestros hábitos sin intentar corregirlos de forma forzada.
Si somos capaces de colocar la lengua en el paladar de forma natural, podemos prestar atención a esa posición cuando estamos tranquilos. En el caso de los niños, también podemos enseñarles de manera sencilla dónde debería descansar la lengua, siempre sin convertirlo en una corrección constante.
Si existe dificultad para mantener esta posición, respiración habitual por la boca, problemas al tragar o cualquier otra alteración, es recomendable consultar con un profesional para valorar la situación.
Una valoración puede ser recomendable si observamos de forma persistente:
En función de cada caso, puede ser necesario valorar conjuntamente la respiración, la posición de la lengua y el funcionamiento de las diferentes estructuras orales.
La posición de la lengua en reposo es un aspecto que muchas veces pasa desapercibido, pero está relacionada con otras funciones importantes de nuestra boca.
Tanto en niños como en adultos, observar estos hábitos y consultar cuando existe alguna dificultad puede ayudar a detectar posibles alteraciones y a valorar si es necesario intervenir.
Estamos aquí para acompañaros y resolver vuestras dudas sobre la posición de la lengua, la respiración y el funcionamiento de la boca.
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